Tres villas en Marbella
La propuesta nace fruto del análisis del entorno y dialoga con él para sacar el máximo partido a este enclave privilegiado. La posición de la masa forestal existente, la potenciación del arroyo en la zona posterior del solar, la relación con la línea del horizonte del mar y las vistas a La Concha son algunas de las claves que han estado presentes en la génesis del proyecto. Además, el estudio de la luz, la orientación, la topografía de la parcela y la posición de los edificios adyacentes definen algunas de las decisiones más importantes del proyecto.
El proyecto se materializa en cada una de las villas a través de una plataforma semienterrada, cuya posición intenta minimizar el impacto sobre la vegetación existente y que, a modo de podio, sustenta las piezas superiores que tienen una disposición que responde a las condiciones de la parcela. En planta baja las piezas generan un espacio colectivo, una plaza orientada al sur que se abre tanto a la vegetación existente como a una lámina de agua y que a su vez permite la permeabilidad visual hacia el arroyo.
Las piezas superiores orientadas al sur y suroeste captan el paisaje de la Costa del Sol y buscan una relación con el mar Mediterráneo. La mayor parte de los recorridos horizontales y verticales del proyecto se realizan en la zona trasera de los edificios. Allí las vistas a La Concha dan protagonismo a este espacio.
Asimismo, la adecuada disposición de los volúmenes permite generar espacios abiertos orientados hacia la vegetación preexistente, utilizándola como un lienzo vegetal que se integra a los espacios interiores de la vivienda.
Por otro lado, tanto el acceso peatonal como el tráfico rodado se realizan desde la parte trasera de las villas, garantizando privacidad y generando una zona libre de vehículos en los espacios más privilegiados de la parcela. Asimismo, la privacidad “intervillas” se consigue utilizando la adecuada disposición de las piezas, el análisis de la topografía y el estudio de la vegetación existente como recursos. Además, se plantea un proyecto en el que cada villa mantiene su personalidad y exclusividad pero, al mismo tiempo, las tres juntas forman un todo coherente.
De acuerdo con el sistema Well Building Standard, se introduce el concepto de biofilia como elemento integrador tanto en el diseño interior de las viviendas como en el paisajismo de las zonas exteriores. Asimismo, el agua está permanentemente presente en el diseño de espacios. En esta línea, con el objetivo de dotar a los edificios de las características sostenibles del estándar de certificación BREEAM y conseguir un consumo energético nulo nZEB, se buscaron las siguientes premisas de diseño:
- Gestión hídrica de las precipitaciones y riego de zonas verdes gracias a la recogida y reutilización del agua de lluvia.
- Preservación y protección de elementos de valor ecológico.
- Estudio solar que potencia la insolación en los meses de invierno y la sombra en verano.
- Alto rendimiento energético con aporte renovable in situ a través de una cubierta verde con integración de paneles solares fotovoltaicos que consiguen un consumo neto nulo de energía primaria y cero emisiones de CO2










