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Casa L&P

Un solar alargado entre medianeras, con fachada a dos calles de distinto nivel y una orientación norte-sur en su eje longitudinal en una manzana de reciente creación y a medio construir. Este es el punto de partida del proyecto. La primera y más obvia decisión es alinear la vivienda a la fachada norte con la intención de evitar un patio sombrío y ahogado por la propia edificación, ello permite una correcta integración con las viviendas vecinas y da unidad a la manzana.

 

El proyecto parte de una clara modulación estructural que se refleja en el exterior y que permite que los volúmenes y los patios jueguen en el mismo sistema de proporciones dando la misma importancia al espacio construido y al no construido. El espacio y la proporción se tratan como elemento generador de la arquitectura. La amabilidad y la calidad de los espacios parten de un cuidadoso estudio de las tres dimensiones del vacío generado.

 

El acceso a la vivienda se sitúa en la fachada norte que baña de luz difusa al estudio y los dormitorios individuales. Esta fachada genera una serie de volúmenes abiertos que actúan de espacio de transición entre la calle y el interior de la vivienda. La vida de la casa se vuelca a la fachada sur. La longitud de los voladizos se calcula para proteger del sol y evitar el efecto invernadero en los meses cálidos pero también para propiciar la ganancia solar en los meses de invierno a través de los paños de cristal. El patio interior, con el limonero como fondo de perspectiva, refleja y conduce la luz por sus muros blancos a la vez que genera una ventilación cruzada norte-sur que permite una regulación climática de las estancias. La luz de oeste que recibe la escalera es controlada y filtrada adecuadamente mediante unas esbeltas ventanas verticales. A nivel de la calle posterior más baja se encuentra el garaje y orientado al sur se ubica un generoso porche vinculado a la zona de la piscina.